Por msolana, hace 1 mes y 16 días
«La iniciativa del Ministerio de Sanidad para limitar el consumo de ciertos alimentos en colegios debe extenderse a las familias y a todos los agentes»
La Dra. Amelia Martí. *Foto: Manuel Castells*
Para la investigadora de la Universidad de Navarra Amelia Martí del Moral,
experta en obesidad infantil, la nueva ley de Seguridad Alimentaria
presentada por el Ministerio de Sanidad [1] a las autonomías para limitar la
presencia de alimentos poco saludables en los colegios “era urgente en
España, donde el porcentaje de obesidad infantil entre los 6 y los 12 años
alcanza el 16,1%”.
En este sentido, la profesora de la Facultad de Farmacia [2] subrayó que el
contenido de la nueva norma ya fue definido por la Organización Mundial de
la Salud [3] en 2004 y aplicado por varios países europeos desde los años
90. “Lo interesante será ver con qué recursos contará la Administración
para asegurar que se cumpla esta limitación en el acceso a los productos y
bebidas con escaso valor nutricional en las máquinas expendedoras, así como
el mayor control dietético-nutricional en los menús escolares”.
“Asimismo -aclaró- la norma debería involucrar a las comunidades
autónomas, ayuntamientos, asociaciones de padres, etc.”.
Sin embargo, apuntó que las armas para contrarrestar la presión de un
ambiente obesigénico “deben adquirirlas los niños/as con el buen ejemplo
familiar. De otro modo conseguirán los refrescos, caramelos y golosinas en
cualquier otro lugar y el problema continuará”.
Entre las medidas de la nueva ley se encuentra también la supervisión, por
parte de profesionales, de los menús para que sean equilibrados -contengan
el aporte calórico por día dividido en desayuno (25%), comida (35%), cena
(30%) y almuerzo y merienda (10%)- y sean saludables -aliñar con aceite de
oliva, evitar platos precocinados, utilizar sal yodada, etc.-. Según la
experta, este papel de supervisión es prioritario y debe correr a cargo de
los dietistas-nutricionistas, pues son los especialistas en la materia.
*Los refrescos duplican el riesgo de obesidad*
Precisamente la profesora titular de Fisiología de la Universidad de
Navarra, junto con otros investigadores, publicó un estudio sobre el consumo
de bebidas carbonatadas entre los niños navarros. “Nuestra conclusión fue
que cada refresco extra casi duplicaba el riesgo de sufrir obesidad y hacía
que bebieran menos agua y leche, algo que también incidía de forma negativa
sobre la salud”, explicó.
La investigadora, que forma parte del Grupo de Estudio Navarro de la Obesidad
Infantil (GENOI), recordó que otra de las causas del incremento de la
obesidad se encuentra en el cambio de hábitos de los niños: “En su manera
de jugar -se ha pasado del juego activo, con compromiso físico, a otro más
pasivo, como los videojuegos- y el abandono del patrón dietético
mediterráneo, que hacía de España un ejemplo en los 70 y cuyo abandono ha
hecho que en sólo 5 años hayamos triplicado las tasas de obesidad,
convirtiéndonos en el cuarto país europeo con mayores cifras”. “Tampoco
podemos ignorar el crecimiento de los casos de diabetes, un problema asociado
a la obesidad que sufren cada vez más menores”, concluyó la Dra. Martí
del Moral.
Por último, la profesora Martí del Moral apeló a la necesidad de alguna
estrategia equivalente para los alumnos de secundaria, donde por ahora sólo
se quitará la publicidad de las máquinas expendedoras.
[1] http://www.msps.es/
[2] http://www.unav.es/facultad/farmacia/
[3] http://www.who.int/es/